24.4.06

Reflexiones sobre la reducción de tamaño de los cómics


Desde ya digo que me declaro absolutamente partidario de la publicación de cómics en formato más pequeño que el original. Publicar álbumes europeos en tamaño comic-book, o comic-books en tamaño biblioteca marvel o digest, como están haciendo ultimamente Planeta y Panini me parece una gran idea, con muchas ventajas:

- Reducción del precio, con lo que ello conlleva en un mercado absolutamente saturado y con precios en general bastante desorbitados.

- Entrada del comic en puntos de venta mucho más accesibles para el público generalista, léase kioskos y librerias generalistas.

- Mayor manejabilidad. Esto puede parecer una tonteria, pero yo a veces, cuando tengo que hacer viajes en metro o autobús, agradezco poder tener un comic tamaño pequeño, que pueda llevar cómodamente en el bolsillo de la chaqueta.

Y a cambio de esto únicamente tenemos un auténtico inconveniente, que es la perdida de calidad del dibujo por la reducción de tamaño. Esto, sin embargo, es fácilmente remediable buscando comics que se adapten a esta reducción. De hecho, yo considero que la mayoria de comics mainstream actuales se adaptan perfectamente a este formato reducido, y si no fijaros en que la mayoria de páginas tienen una media de 4 o 5 viñetas, muchas de ellas con primeros planos. Yo diria que no se pierde demasiado reduciéndolas; es más, algunos cómics podrían hasta mejorar y todo. Y, en cualquier caso, yo creo que es más un asunto de gusto personal que un auténtico inconveniente. En mi caso a lo mejor es que estoy muy acostumbrado por haber empezado con el manga, pero me estoy leyendo los Titanes de Perez, que probablemente sea uno de los autores que peor soportan la reducción, y no encuentro ningún problema.

En cualquier caso, dejando todo esto aparte, es evidente que la clave para que un comic en tamaño reducido funcione es el precio. El objetivo principal de la reducción es rebajar considerablemente el precio de venta, para tener ventaja en la competencia con comics similares en tamaño normal, y también para ser más accesibles al público infantil y juvenil, que dificilmente se va a gasta 10, 11 o 12 euros en un tomo.

Una vez planteada la cuestión, vamos al auténtico motivo del post: hace poco Norma publicó El caso del velo, del hasta ahora inédito en España René Petillon. Ahora anuncia para el Salón su segunda obra, El archivo corso, ámbas reducidas a formato comic book, en tapa dura pero, atención, al precio de 11 €. Y aquí está el problema. Está muy bien publicar estos albumes en tamaño comic book si reduces el precio, de forma que gente que antes no se lo compraba por caro ahora decida darle una oportunidad. Pero estamos hablando de un album que costaría 12 o 13 euros y que baja a 11. Eso es algo así como un 8 o 10 % de ahorro. Comparemoslo con otros cómics publicados en los últimos meses en tamaño reducido:

- Nuevos Titanes: 4 tomos de entre 96 y 128 páginas, que costarian 9 euros en tamaño normal, por 7'5. Algo más del 16 % de ahorro.

- JLA/JLE: 1 tomo de 176 páginas, que costaría 13 euros, por 9; y uno de 224, que yo calculo que costaría 14, por 10. Alrededor de un 30 % de ahorro.

- Aventuras de Batman: 4 tomos, que en tamaño normal costarian entre 9 y 10 euros, por 5'5. Entre un 40 y un 50 % de ahorro.

No hay color. En conclusión, como os decía, totalmente a favor de la reducción de cómics, pero siempre que el precio acompañe.

1 comentario:

nol dijo...

Sí, tiees mucha razón porque has dado en la clave, que hay dibujo que no puede miniaturizarse y otro que sí. Partiendo del miniaturiable, que es casi todo el mainstream europeo, podría llegar a mucha gente que solo lee yanqui porque los precios son los precios.

Sólo le pongo 2 pegas:
1) tus comparaciones no me parecen válidas porque comparas con superheroes que tienen más posibles compradores (hoy, a la larga no tiene por qué). La buena comparacion, creo yo, seria con el inicio de la coleccion BD de planeta, que era en en pequeño y con tapa blanda a 5 euros, pero lo dejaron y ahora lo sacan grande ¿por qué?.

2) Reducir el tamño y cobrar tapa dura es un estupidez sólo digna de Norma. De hecho creo que en general la tapa dura se usa demasiado. En un album de 48 páginas ocupan tanto o más las tapas que las páginas. Tengo tebeos y libros en tapa blanda y con solapas en ediciones tan buenas como las de tapa dura, más baratas y más manejables.

Y como "aportación", la incorporación de comic europeo al consumo "masivo" no puede ser a corto plazo, sino con un plan que empiece a ser viable a medio plazo. Eso me lleva a donde antes, si planeta se echó para atrás, que es la unica que por politica y tamaño podia hacerlo, mal asunto.