Ni clásico ni leches. Los unos que no le meten un gol al arcoiris, los otros colgados debajo del larguero todo el partido, y entremedias Roberto Carlos, que ha decidido borrarse y se ha cargado todo el espectáculo. Por lo menos ya no quedará nadie (si es que quedaba antes) que dude de que se ha acabado la liga. Y, por Diox, que ni se les ocurra hacerme lo mismo contra el Benfica, porque es que es para matarlos.
2.4.06
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